domingo, 9 de octubre de 2022

Hayedo de Canseco (León)

 


     Antes de llegar a Canseco, municipio leonés de Cármenes, en el desfiladero donde está este precioso puente de piedra, comienza la ruta de hoy.


     Al fondo aparece ya la sierra de Mediodía, o montes Bodón de Cármenes, en cuya falda de la ladera Norte se asienta el hayedo.

Crocus


Ramas de haya con sus frutos, los hayucos

A punto de entrar en el bosque de hayas


      En este cruce la pista más ancha gira a la izquierda y el antiguo camino sigue de frente y es el que tomamos, internándonos en el bosque.






     El camino, cubierto de hojas secas y a veces mostrando el antiguo empedrado, continúa en ascenso siempre de frente, sin ningún cruce que nos haga variar el rumbo.


Un claro nos deja ver el cielo



     Aún no se ha coloreado totalmente el bosque, pero comienzan los amarillos y los marrones a destacar sobre el fondo verde predominante.



Sonidos de las hojas y el arroyo.








Grandes peñas desprendidas de la montaña en medio del bosque.



     Un solitario hito de piedra nos indica una variación de rumbo, girando ligeramente a la izquierda para salir a un claro en el bosque.


     Llegamos al claro en una loma donde se despeja la vista; por aquí se gira hacia la derecha para continuar por el borde del hayedo.

Vista a las montañas de la zona del pico Brañacaballo.



     Por el borde del hayedo seguimos subiendo en dirección a una collada al fondo.


El amarillo llega primero a los abedules que a las hayas




     Ya estamos en la collada -cota 1571 m- al pie de la Sierra de Mediodía, que va a ser nuestro destino final de hoy.

Aurora y Javier



Entran las nubes desde el Sur, con una pequeña probabilidad de lluvia débil.


Al fondo las cumbres de la zona de Cueto Millaró, Aguazones, Campastiñosas ...


     Y después de un buen rato en la collada descansando y reponiendo fuerzas, comenzamos a bajar de nuevo por el hayedo.

El bosque bajo las peñas calizas de la sierra de Mediodía

Crecen juntos el haya de hoja caducifolia y delante un tejo de agujas perennes 







Un gran ejemplar de haya

Serbal de los cazadores con sus frutos



Bajo la sombra de las hayas siguiendo el camino tapizado con las hojas caídas.

Hayas con el liquen barba de viejo, o barba de capuchino









     Después de bajar disfrutando de los sonidos del bosque, solo roto su silencio por nuestros pasos sobre las hojas secas, el leve ruido de las hojas al caer y el rumor de los pequeños arroyos que bajan de las laderas de la sierra, nos vamos acercando al final del bosque y llegamos a la pista de la parte baja.


Descansando en la pradería



     En la parte más baja, ya cerca del río, el arbolado es de chopos y álamos, entremezclados todavía con alguna haya y algún abedul por el clima frío; los colores aquí se vuelven más amarillos.




     Ya estamos en el punto de partida, el puente bajo el que pasa el recién nacido río Torío que junto con el Bernesga, el Curueño y el Porma llenarán de aguas el río Esla, todos ellos nacidos en la Cordillera Cantábrica y conformando gran parte de los valles de la Montaña Central Leonesa.



     Y en el puente de piedra se acaba el recorrido de hoy; espero que os guste y como siempre
¡ un saludo, amigos !


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