sábado, 17 de agosto de 2019

Isoba (León) circular al pico San Justo


     Desde Isoba (León) hicimos hoy una ruta circular al pico San Justo que cierra el valle que baja del puerto de San Isidro a Puebla de Lillo. Es el recorrido del PR-LE 27, por el valle Pinzón y Entrevados. Dejo aquí este pequeño vídeo y a continuación las fotos del día y una descripción del recorrido. Espero que os guste y como siempre
¡un saludo, amigos !


     Salimos de Isoba, en la carretera del puerto de San Isidro a Puebla de Lillo, y vemos detrás el pico Ausente, el pico Requexines, al que subimos hace unos días, y el Toneo.


Camino hacia el collado Pinzón.


Mirando atrás, Toneo y Torres guardando el puerto de San Isidro.




         Desde el collado Pinzón se abre abajo un valle llano de praderías; al fondo vemos el pico Lago.


     Frente a nosotros las peñas del Páramo, que hacen límite con la línea de cumbres que viene desde La Rapaína hacia el Abedular, dejando a la vertiente aasturiana Valdevezón a un lado y la Vega Pociellu en el valle contiguo. 


    Preside la zona el peñón de San Justo, al que vamos a dar la vuelta completa en el recorrido de hoy.


     La pista baja rápidamente del collado Pinzón y se mete en el bosque de hayas que cubre la ladera Norte del San Justo.



Por esta ladera pequeñas camperas se alternan con el bosque.

Plantas de menta





     Vamos completando el recorrido del valle Pinzón y vemos al fondo el pico Lago y el bosque de pinares de Lillo, uno de los escasísimos pinares autóctonos de España, como nos cuentan en Asturnatura.


Y seguimos bajo el San Justo, circunvalando sus laderas.



     A la otra margen del río Pinzón se suceden los prados llanos de siega, que son aprovechados luego para pasto por numerosas cabezas de ganado.

Torre de vigilancia forestal cerca del pico Las Cuerdas



     Y una mirada atrás al recorrido que llevamos del valle Pinzón.

El peñón de San Justo y su bosque de hayas de la ladera Norte.


     Salimos a entroncar al borde de la carretera que baja del puerto de Las Señales, junto al puente Los Hitos; no se pisa la carretera, ya que se va en paralelo por camino al lado del río Porma.


     Nos asomamos al río, del que vamos oyendo su fragor en las cascadas; sabemos que por aquí está la cascada de los Forfogones, pero no llegamos a verla por la vegetación. Luego supimos que se accede bien a ella desde la carretera.


     El camino por aquí es en parte empedrado y en parte sobre una zona húmeda de la que no se puede escapar sin hundir las zapatillas o las botas en el agua y el barro.



     Salimos a una zona de praderías cercadas con muros de piedra, los praos de San Justo, por donde hoy siguen con las labores de siega de hierba.


     Y en un nuevo cruce volvemos a cambiar de dirección, hacia una entalladura de la muralla del San Justo con los picos de la Sierra de las Porracas, nombre que le da el mapa del IGN.


No parece haber salida en los murallones, pero de allí baja el río Isoba


Es la época de los serbales de los cazadores llenos de frutos



     Y después de un rato corto de subida, pasando de la solana a una nueva zona de bosque, llegamos a la fuente Jerrumbrosa, manantial que sale del mismo suelo sin caño; recomendable traer agua para todo el recorrido y no contar con rellenar la cantimplora aquí.



     Descansamos un rato a la sombra, ya que estamos al lado mismo del Pozo de la Leña, que en este momento se encuentra muy concurrido; esperamos a que el numeroso grupo que bajó desde Isoba retome el camino.


     El pozo es profundo; un abedul caído estorba un poco para meterse al agua, pero tampoco es tan clara que invite al chapuzón, ya que no se ve bien el fondo por las algas y los lodos.




     Es un guapo rincón este, con bastante agua a pesar de ser mediados de agosto; lástima que el río, que ya baja desde San Isidro e Isoba tenga esa turbidez que no invita al baño.


     Después de comer y descansar a la sombra junto al río nos ponemos en marcha; nos toca ahora la subida por la solana, con más pendiente, al calor y con la reverberación del sol en la piedra, pero no es mucho lo que queda para pasar por Entrevados y subir al valle de Langreo.




     Por la zona estrecha de Entrevados tenemos de frente al pico Torres, allá lejos al fondo ...


   ... y bajo el camino una sucesión de profundas pozas redondas y cascadas.


     El camino deja de ser pendiente y se acerca algo más a la vera del río.

Agujas y rocas cuarcíticas del peñón de San Justo

De nuevo a la vista el pico Ausente y el Requexines.

Vista atrás a la Foz de Entrevados


     Una curiosa raíz nos hace pensar en la figura de una Xana que salió del río y nos indica la dirección a seguir.


Libélula común


     En los prados cercados con muro del valle de Langreo en unos pastan las vacas y en otros se siega la hierba para el invierno.

Rana verde ó rana común



     Cerca del lago Isoba el camino cruza el río junto a este pozo para subir al lago; nosotros lo bordeamos para ver la cascada y continuamos en dirección al pueblo de Isoba.








El peñón de San Justo desde el valle de Langreo


     Y llegando a Isoba, nuestro punto de partida, completamos la ruta circular al peñón de San Justo, marcada como PR-LE 27 como vemos en el cartel.



     Espero que os haya gustado el recorrido y como siempre
¡ un saludo, amigos !