sábado, 18 de agosto de 2018

Picos Blancos (2064 m) Babia-León


     Como en otras ocasiones desde hace unos años, estamos en nuestro "campo base" del camping Río Luna, lugar donde venimos a relajarnos, a descansar y a hacer alguna de las muchas rutas de montaña de los concejos de Babia y Luna, vecinos por la Cordillera de Somiedo, Quirós, Teverga y Lena en Asturias.


     Y hoy vamos hasta La Cueta de Babia para subir a los Picos Blancos, en la lista de dosmiles de Babia en unos parajes de pastoreo y trashumancia.


     De ahí la abundancia de mastín leonés, imponente pastor para guardar el rebaño de los lobos; estos dos nos reciben en el pueblo de La Cueta.



     Atravesamos La Cueta para ir en dirección Norte por pista en común como si fuésemos a Pena Chana de Somiedo, a la que subimos en un ya lejano junio de 2011.



     El camino sube por la Pradera de las Espinas, con vacas aprovechando el pasto y con prados recién segados en este verano del que se retrasó el inicio por tanta lluvia.

Genciana ya con fruto


     Seguimos el camino que nos lleva en dirección a la braña de Murias Llongas, en Somiedo, y que pasa por el collado Las Cruces y Sobre el Agua, camino tradicional que llegó a estar cerrado por la vegetación pero se desbrozó, recuperándose el paso.


     Sentimos a lo lejos el sonido de innumerables esquilas de oveja; hay un rebaño desplazándose en la ladera bajo la Peña Chana -ó Llagüezos- con el que nos vamos a encontrar puesto que vamos en su misma dirección.


     Y sí, vemos a las ovejas precedidas por algunos mastines y detrás el pastor con otros perros llevando el rebaño.



     El camino se convierte en senda cuando llegamos al pequeño valle cerrado antes del collado Las Cruces ...


     ... donde habrá una pequeña laguna en época de lluvias e invierno.


     Por aquí estamos bajo la cara Norte de los Picos Blancos, con paredones y pedreros que bajan de la cumbre pero también con zona de pastos.


     Y llega el rebaño de ovejas desbordando la collada como una pequeña marea; detrás disfrutamos ya de la vista hacia el Cornón, hacia la Penouta -que visitamos recientemente- y la Peña Salgada, todas en el eje de divisoria de aguas de la Cordillera.


     Después de una parada para reponer fuerzas les cedemos la pradería a las ovejas y seguimos ascendiendo por donde mejor nos parece, siguiendo una crestería por no ir más bajos por los pastos de las ovejas.



     Y es que más arriba, bajo las paredes de los Picos Blancos, aún hay restos de corros para el ganado y antiguos chozos de pastor.


     Subiendo dejamos atrás la mole caliza de Peña Chana, con los caminos altos que llevan bajo sus laderas a la majada de Llagüezos, de donde viene el rebaño, y a la collada del Muñón, que baja a la conocida braña de Sousas.


     Llegamos así a la collada desde donde podemos ascender a la cumbre más alta de estos Picos Blancos ...


     ... venciendo eso sí la considerable pendiente que aunque sean apenas 100 ó 150 metros se empinan bastante.

Los rebecos oteando siempre el horizonte

Ya en la rampa final con el objetivo a la vista


     Y una vez ya en la amplia cumbre, la vista se nos va a tantas y queridas montañas, dosmiles de la Cordillera y de Babia; aquí delante, tras los paredones de los Picos de la Morteras y el Cuetalbo, la espléndida Torre de Orniz, con las Ubiñas detrás ...




... un largo cordal de montañas desde el Muxivén en Laciana al Cornón ...


     ... cerrando por el Noroeste, la Pena Chana ó Llagüezos, con el collado por donde estaban las ovejas ...


     ... y cerrando el círculo está el Valle del Lago, con la braña de Murias Llongas justo aquí abajo en el centro de la foto.

Foto en la cumbre


     Y en la bajada se ve el valle de Bustusil que lleva a La Cueta, nuestro punto de partida ...


     ... y en la vertical de la cumbre la escondida braña antigua, una mancha de verdor entre la caliza.



     Hacia la pradería nos dirigimos, para descansar y reponer fuerzas; el caso es que seguimos oyendo las esquilas de las ovejas ...


     ... y es que tomaron las laderas bajo el pico y andan ahora por esa zona alta aprovechando el pasto.



     Es hora de ir bajando tranquilamente, porque hace bastante calor y el sol aprieta.




  
     Y así, recreándonos en el paisaje y en la vegetación y la abundancia de flores, volvemos a La Cueta, donde descansaremos y nos tomaremos un merecido café para reponer energías.





     Imaginándonos ser un pájaro, volaríamos en la vertical de la Peña Chana viendo el recorrido desde La Cueta a los Picos Blancos, dejando abajo a la izquierda la pradería de Murias Llongas y a la izquierda arriba las praderas de Cebolléu y Covalancha, por donde están las Fuentes del Sil.


Y con esta imágen nos despedimos por hoy; espero que os haya gustado el recorrido y como siempre

¡un saludo, amigos!