sábado, 16 de mayo de 2015

El Negrón de la Cubilla (1896 m)


     Desde el pueblo de Pajares la vista de la zona que quiero recorrer hoy: del Brañillín -tapado por el árbol- al Negrón de la Cubilla. Y es que éste sector de la Cordillera me quedó atrás cuando me empeñé en recorrer los dosmiles de la Cordillera entre Asturias y León -y tengo pendiente también la zona entre Tarna y el Pontón-.


     Y en la estación de esquí, ante la pista asfaltada que fue final de etapa en la Vuelta a España en 2012.

Últimos narcisos, que ya se van secando

La nota de color ... amarillo

Subiendo por las pistas de esquí; al fondo el Cellón

Me encuentro esta retro volcada; estaría limpiando la pista

Seguro que habrá manera de enderezar ésto


     En la zona alta, del valle del Sol, se juntan hasta cuatro telesillas para aprovechar todo el espacio nevado esquiable.



     Justo en el Cuitu Negru me paro un rato y uso para descansar la última silla del telesilla parado.


     Dos carteles señalan esta ruta; pocas marcas veré del sendero PR durante el día; un poste tirado un poco más adelante, la pintura amarilla y blanca en algún mojón de monte público ...con esta escasa señalización, si a algún senderista le da por hacer el recorrido y se  mete la niebla ... sin GPS y/o mapa y brúlula ... problemas de orientación seguro.

Las Tres Marías y Peña Esquina


     De frente al fondo tengo al Negrón, el objetivo de hoy; unas extrañas nubes oscuras "vuelan" sobre las Ubiñas y no me dejan de momento disfrutar su vista.

Zona de Ubiña; sólo se deja entrever Ubiña y Fontanes

Hacia el Aramo lo mismo; las alargadas nubes negras tapan la cumbre del Gamoniteiro

Ya se vislumbran un poco más las cumbres de Ubiña



     Profundas riegas que bajan al río Pajares; aquí zumban las líneas de alta tensión. Al fondo el cordal de Carrocedo y el Ranero

Restos de corros en el Carbazal


     Las extrañas nubes, que cruzan rápidamente de Asturias a León, cubren ahora la Silla de Cacabillos, algo más allá del Negrón.


     Alguna marca de pintura en la alambrada de límite de pastos; yo bajé siguiéndola hasta el collado de las Rubias. Es obligatorio perder esos 250 m. de desnivel para volver a subirlos después.


     Siempre hay algún ejemplo de tenacidad; sobrevive a las quemas del monte y a los fuertes vientos este abedul medio tumbado; incluso los animales lo aprovechan para rascarse en su tronco inclinado.


     De lo grande, estos brezos morados floridos ...


... a lo pequeño, estas pequeñas pirámides de flor morada.


     Después del collado de las Rubias, bien azotada por el viento, subo a una primera elevación pensando que podía ser el pico de Valdeovejas, pero veo que queda un poco más allá.


     Ya tengo a la vista el pico de Valdeovejas y un poco más allá el Negrón; voy a seguir la senda de su ladera Sur y bordearlo por la izquierda.


     Otra profunda vallina que lleva, después de la zona alta más pelada por la acción del viento y la nieve invernales, a la zona de bosque, ahora de un verde intenso con el brote de las hojas en las hayas.


     Y de un verde intenso son también las hojas de las matas de arándanos, que empiezan a formar sus apetitosos frutos morados.



     La senda va ahora por una zona de escobas a caballo de las dos vertientes; luego sigue llaneando hacia el hombro verde que se ve a la izquierda.


     Y aquí abajo el corte de la autopista del Huerna, con los taludes descarnados en este terreno de cuarcitas. Por su zona alta aparecen pequeñas e inclinadas manchas verdes de pastos con sus majadas.


     Una de las pocas señales, esta pintada en una piedra; otro poco más de atravesar entre escobas hasta llegar a la siguiente collada, cruzar esos pedreros y ya más arriba se ve una fina línea de senda entre los dos picos del Negrón.

Dos escarabajos se preparan para una pelea


     Llegado al pedrero se pierde la senda entre las escobas; sería bueno que hubiese algún hito de piedras -nuestros jitos de Picos-. Y justo delante de mí los empiezo a ver, una línea que atraviesa el pedrero en diagonal ascendente hasta cruzarlo.


     ¡Hombre, un vigía!. Miro alrededor a ver si está controlando un rebaño, pero no lo veo más que a él, un solitario rebeco que se burla de la lentitud de los humanos; en cuatro saltos desaparece de mi vista.


     Y salgo a la collada entre las dos elevaciones del Negrón para disfrutar ya de las vistas al verde de los pastos de Cacabillos bajo el Fasgal y la Cruz del Ciego, por donde estuvimos Aurora y yo viniendo desde la Cubilla y los puertos de la Bachota.

Como en toda la Cordillera: trincheras de la guerra civil


     En el mojón geodésico de la cumbre disfrutando de las vistas a Ubiñas y Fontanes; me cambiaré para estar a resguardo del viento que sopla fuerte todo el día para descansar, comer y beber algo.

Crestones calizos del Cirbanal y la Silla de Cacabillos


     Preciosa la vista de las Ubiñas, la pequeña, la grande, la crestería Castillines-Fontanes ... Aquí delante el Cabril, muy cerca, pero hay que bajar casi 300 m de desnivel para subirlo. Esta travesía del Brañillín a los puertos de la Bachota se hará larga por estos sube y baja con buen desnivel.


     Detrás de las oscuras -y quemadas- laderas del Cabríl se aprecia el verde de los puertos de  la Bachota, con La Mesa y la línea de cumbres que lleva a La Tesa en el extremo de la derecha.


     Desde el desvencijado buzón de cumbres, la otra cumbre oriental del Negrón, el Valdeovejas y allá mas lejos, en las manchas de nieve, el Cuitu Negru. La Cordillera sigue al otro lado del puerto de Pajares, con el Cellón y la zona del Estorbín y Brañacaballo aún nevados.


     Entre el Cuitu Negru y las Tres Marías, con el valle  de Vildeu aquí abajo; recóndito lugar lejos de cualquier pueblo; el más cercano debe ser Caldas de Luna.


     Y mirando al puerto de Pajares y la zona de Arbás del Puerto, asoma por una collada nuestra reina de Picos de Europa, Peña Santa, con su perfil característico de sólida y a la vez estilizada cumbre.



     Sólo como constancia del día, soleado pero con fuerte viento, la autofoto con buff al cuello y chubasquero cortavientos. Bueno, estoy contento con la cumbre conseguida hoy, aunque la cara muestra algo de cansancio.


     Después de comer y descansar bajo del Negrón y sigo por la cresta divisoria; así "descubro" la lagunilla de Valdeovejas que antes no había visto.


     Creo que paso por la cumbre de Valdeovejas, pero dudo porque la siguiente cumbre más allá de la siguiente collada es más alta. De todas maneras creo que aquí hubo un antiguo buzón de cumbres; ahora no encuentro ningún bote ni nada para dejar una tarjeta.

Las gencianas empiezan a brotar después de retirarse la nieve


     El bosque en el valle de Vildeu; hay otro valle detrás, bajo las cumbres que vienen de las Tres Marías, el valle de Carrió.


     Un bucólico y pastoril enclave; lo curioso es que está en medio del bosque pero a poca distancia de la boca Norte del túnel del Negrón.


     Vuelvo por la senda al collado las Rubias; ahora sí que abruma remontar otra vez los 200 y pico m. de desnivel. Lo tomaré con calma, pero voy a procurar mantener un ritmo constante, en plan de prueba.

Curiosos escarabajos azules 


     A la mitad de la subida un vistazo atrás; allá atrás se queda el Negrón y más lejos el Cirbanal.


     Y otra mirada atrás hacia Ubiña ...

Una gran extensión de arandaneras

Las tres Marías con el pantano de Arbás


     Y los últimos repechos de hoy hasta llegar de nuevo al Cuitu Negru; luego sólo queda bajar atajando por las pistas de esquí hasta el Brañillín ...


     ... donde me hago la foto con el esquiador de fondo de la estación. Bueno, espero como siempre que os haya gustado el recorrido de hoy y ...
¡ un saludo, amigos !

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